Naturaleza, Agricultura y Respeto

Martina Spinelli está trabajando en su tesis de maestría que trata sobre ecología urbana en Milán, Italia. La foto fue tomada durante un campamento de verano donde se pidió a los niños que descubrieran la diversidad que se esconde dentro del huerto de un Parque Urbano. Sus proyectos exploran la biodiversidad del ecosistema urbano involucrando a la comunidad local en talleres de exploración y reflexión. El objetivo de esta investigación es concienciar sobre la eco diversidad y generar visiones futuras de convivencia y respeto mutuo.

Después del oxígeno y el agua, la comida es lo que nos mantiene vivos y saludables; sin embargo, algunos tipos de alimentos son mejores que otros y el mejor tipo son los “alimentos verdaderos”.

Pero, ¿cuáles son los alimentos verdaderos?

Los alimentos verdaderos son aquellos que crecen en la NATURALEZA, mínimamente procesados (transformados/conservados en manera tradicional o innovadora; menos aditivos mejor y, mucho mejor si todos ellos son naturales), SUSTENTABLES (producidos en un suelo saludable usando agua limpia, respetando el medio ambiente y la biodiversidad) Y PRODUCIDOS ÉTICAMENTE (hacia los humanos, los animales y todos los seres vivos involucrados).

Pasta preparada con la verdura de los huertos del Parque Segantini, un Parque público en Milán, Italia: 3 tipos de calabacín (crudos y blanqueados (o hervido por pocos minutos)), judías verdes (o vanitas) blanqueadas, albaca y un poco de ajo. El toque crocante de la pasta lo da el macambo, semillas secas y tostadas de un árbol tropical primo del cacao (Theobroma bicolor) provenientes de la amazonia ecuatoriana producidos en sistemas agroforestales por familias de la etnia kichwa y se encuentran en Milán como parte de un proyecto que intenta crear un contacto directo entre productores y consumidores a escala global. La pasta está condimentada con azafrán, parmesano, sal y aceite di oliva.

Esta definición señala dos conceptos fundamentales: la NATURALEZA y la SOSTENIBILIDAD que abarca la producción ética.

¿Qué es la naturaleza?

La naturaleza todos los seres vivos e inanimados que componen la tierra y que interactúan entre ellos en un equilibrio donde circulan materia y energía. La naturaleza sigue un orden propio y está gobernada por leyes constantes que los seres humanos pueden conocer pero no pueden modificar.   

Foto tomada en Mashpi, un lujoso Lodge ubicado entre el bosque lluvioso montano bajo y los bosques nublados (el 70 por ciento del cual es bosque primario), ubicado dentro del Distrito Metropolitano de Quito, Ecuador. Mashpi es una reserva natural privada que trabaja de la mano con la comunidad que vive en los alrededores, implementando un programa innovador en el cual los miembros de las comunidades, así como los empleados del Lodge se convertirían en accionistas en la empresa. Las comunidades son también los principales proveedores de productos y suministros agrícolas y otros alimentos que se utilizan en el albergue.

Muchos de nosotros, los humanos (Homo sapiens) pensamos que somos superiores a todos los seres vivos, a pesar de ser una de las especie más jóvenes de la tierra y de no saber si llegaremos a vivir tanto como las bacterias o las plantas.  Además somos una pequeñísima parte de la vida en la Tierra.

Un estudio publicado en el 2018 que cuantifica la vida en la tierra en términos de carbón (C), un elemento común de todos los seres vivos muestra que las plantas son las formas de vida más abundantes representando el 82,5%, después están las minúsculas bacterias que representan el 14,2% y luego están los hongos que representan el 2,2%. Las bacterias y los hongos están en todas partes incluso DENTRO y SOBRE nosotros influyendo nuestra salud (ver posteo sobre el Microbioma). Luego están las algas que representan el 0,7% y por último los animales, el grupo al que pertenecemos los humanos que representa el 0,4% de la vida en la tierra.1

Figura adaptada de la publicación La distribución de la biomasa en la Tierra. Arqueas, bacterias y virus se encuentran dentro del grupo de las bacterias.

Sostenibilidad:

La Fundación Centro las Gaviotas en Colombia ha desarrollado la siguiente fórmula de la sostenibilidad:

4 x 4 x 42 / B

significa que los seres humanos no pueden vivir: más de 4 minutos sin respirar aire apropiado, más de 4 días sin agua apropiada, más de 42 días sin nutrirse y para que todo esto sea posible la Tierra debe estar cubierta por lo menos del 60% de Bosques, de verde, incluyendo el plancton que vive en el agua de los océano, mares, ríos, lagos, etc. Solo así se mantiene la dinámica de la atmosfera que permite la vida humana o el 78,1% de nitrógeno (N2), 20,9% de oxígeno (O2), 0,9% de argón (Ar) y poquísimo de otros gases incluyendo el anhídrido carbónico (CO2, 0,04%).


El oxígeno (O2) del aire que nosotros humanos necesitamos para vivir lo producen los seres verdes gracias a una sustancia llamada clorofila que reacciona con el CO2 en presencia de los rayos de sol. Estos seres verdes son plantas, bacterias y algas que a su vez se nutren de la materia muerta previamente transformada por hongos, bacterias y animales como las lombrices. La respiración produce CO2 necesario en la producción de oxígeno y azúcares. Una parte de estos azúcares vienen almacenados en las raíces que alimentan bacterias y hongos del suelo. Algunos hongos se asocian con las raíces de las plantas formando la micorriza (myco=hongo y rhiza=raíz), una simbiosis beneficiosa para ambos organismos. Juntos pueden recorrer grandes distancias para conseguir agua y los nutrientes que necesitan para vivir. Las micorrizas se conectan entre ellas y a su vez interactúan con las bacterias y con algunos animales formando un sistema de comunicación e intercambio muy eficiente conocido como la “red de árboles” (en inglés Wood Wide Web).   

Representación de la “red de árboles” (en inglés Wood Wide Web) de un bosque de abetos de Douglas. Los puntos verdes son los árboles (el tamaño del punto representa el diámetro del tronco). Los puntos negros muestran la poción de Rhizopogon, un tipo de micorriza utilizada en el estudio. Las líneas azul y rosa muestran las conexiones. Tomado del artículo de Dave Hansford. ¡¡Vale la pena leerlo!!

Existe un equilibrio complejo y perfecto entre la vida y la muerte y la vida y la vida. ¡La comunidad de la que somos parte es fascinante!

El colectivo Amisacho en la Amazonía Ecuatoriana está produciendo videos cortos donde se transmiten conceptos que permiten comprender cómo funciona la selva amazónica, los ciclos de la naturaleza, cómo estos influyen en el clima del planeta y soluciones individuales y colectivas para vivir en modo respetuoso.     

Si agrandamos al grupo de los animales notaremos que el pedazo más grande lo representan los peces (30%) y que juntos los artrópodos, moluscos, nematodos, anélidos y cnidarios representan el 63,6% de los animales. Los humanos representan el 2,5% de los animales mientras las aves y los mamíferos salvajes juntos representan sólo el 0,4% y el ganado el 4,2%.1 Esto significa que en términos de carbón (C) hay 5 veces más humanos que todas las aves y mamíferos salvajes juntos y casi el doble de ganado que de humanos.

Figura adaptada de la publicación La distribución de la biomasa en la Tierra.

Es evidente que NO hemos sido atentos a nuestro entorno y que nuestras actividades están impactando la biodiversidad.

La sostenibilidad nos concierne a nosotros humanos y a nuestras actividades y se ocupa de tres elementos: el ambiente, la sociedad y la economía. De estos 3 la economía no es parte de la naturaleza, sin embargo, la narrativa sobre la importancia del dinero que apareció por primera vez hace unos 5.000 años con la aparición de las primeras monedas es tan fuerte que hoy no podemos percibir a la economía fuera del contexto humano.

Toda la actividad económica humana depende de la naturaleza. Se estima que, a nivel mundial, la naturaleza entrega servicios por valor de aproximadamente 125 trillones de dólares americanos anuales.2

La humanidad está utilizando más recursos de los que la tierra logra regenerar. El desafío es continuar nuestras vidas y nuestra actividades sin agotar estos recursos, y regenerando aquellos que hemos consumido con una población que continua a crecer. Somos la primera generación consciente de esto, ¡iniciemos a actuar comiendo!

La agricultura

La actividad humana dedicada a la producción de alimentos es la agricultura que apareció por primera vez hace unos 12.000 años. La agricultura se ocupa de la domesticación de plantas y animales.

Los campesinos han logrado domesticar algunos seres vivos aprendiendo de ellos y de la naturaleza, observando y experimentando, un trabajo muy interesante e importante que ha permitido el desarrollo de la humanidad. Después de la segunda guerra mundial inicia la revolución verde en la que se industrializa la agricultura. Esta industrialización o deshumanización junto al comercio global a gran escala han contribuido al desequilibrio social, ambiental y económico actual.

La agricultura es anti-naturaleza pero puede ser respetuosa si respeta la naturaleza, como lo hacen los agricultores agroecológicos y regenerativos alrededor del mundo. 

Hoy existen muchos problemas relacionados con los alimentos: sobrepeso y desnutrición, desperdicio, destrucción del medio ambiente, pérdida de biodiversidad, y a pesar de que los pequeños agricultores que producen en terrenos menores a 2 hectáreas la mayor parte de los alimentos del mundo y protegen la diversidad alimentaria, tantos viven en extrema pobreza. ¡Hagamos lo que podamos para ayudar a estos agricultores a tener éxito y así, todos prosperaremos!

¿Qué podemos hacer?

Karina Bautista explica al chef Catalán Joan Roca cómo funciona Huerta Luna en la isla Santa Cruz, Galápagos, Ecuador. Karina practica agricultura regenerativa, cultiva productos introducidos no invasivos que se han adaptado a las condiciones ambientales locales e identifica las variedades mejor adaptadas. El reto ahora es introducir los nuevos sabores en la mesa de la comunidad local y de los visitantes extranjeros. Galápagos importa la mayor parte de sus alimentos del continente.

Primero que nada informarnos porque el conocimiento es fundamental.

Seamos consumidores inteligentes y recordemos que nuestra demanda y nuestras acciones diarias pueden generar cambios positivos.Compremos productos locales, de temporada, de comercio justo y apoyemos agricultores respetuosos con la naturaleza local y globalmente.

Practiquemos agricultura urbana respetando la naturaleza y aprendiendo de ella, contribuyendo así ciudades resilientes, verdes, inclusivas y sostenibles. ¡Una maseta a la vez recordando que para ser agricultores respetuosos debemos aprender muchas cosas!

Cocinemos más seguido usando productos frescos, locales, de temporada, con responsabilidad social y medioambiental para conocer, probar, experimentar nuevos sabores, verduras raras, productos salvajes y partes que no estamos habituados a comer para concientizarnos sobre la importancia de la diversidad en la dieta. ¡No olvidemos que cocinar es un acto de amor hacia nosotros mismos y las personas para las cuales cocinamos! 

Les recomiendo el podcast Radio Semilla de la red de guardianes de semillas (solo disponible en español) quienes con una onda relajada y una visión amplia hablan de regeneración social, ambiental y económica con soluciones locales. Con un enfoque diferente, también vale la pena escuchar el podcast Food Talks (solo disponible en inglés). ¡Ambos son fantásticos, informativos y divertidos!

Para mejorar estos problemas son necesarios cambios desde la producción hasta la mesa, desde los que cultivan los alimentos hasta los que los consumen y ¡todos los que mueven los alimentos en el medio! Recordemos que los alimentos están directamente relacionada con los agricultores, la tierra, las cuencas de agua y el clima; y que nuestra salud es un reflejo de la calidad y cantidad de los alimentos que consumimos. ¡Todo está conectado!

Cocinando en el evento de inauguración de la cocina construida por los voluntarios del Parque Segantini en Milán, Italia, durante una hermosa tarde de verano.

Por M. Salomé Gachet

REFERENCIAS:
PNAS, 2018. Nar-On, Y.M., et al. La distribución de la biomasa en la Tierra
2 WWF. 2018. Living Planet Report 2018 (Summery)

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